Tarquinio el soberbio, el ultimo rey de roma

Tarquinio el soberbio, el ultimo rey de roma

Desde el principio, Tarquinio era el típico modelo de un tirano, vanidoso, arrogante, pomposo y desdeñoso tanto del pueblo como del senado. Construyó monumentos a sí mismo a expensas de los ricos, usando la mano de obra de los pobres.

Fue lo suficientemente inteligente como para reconocer lo precario de su posición, sin siquiera algún guiño de las formalidades de una elección, eligió el miedo como base para su reinado. Se robó todas las funciones legislativas y judiciales, y desafió a quien sea que se le opusiera. Aquellos que aceptaban este desafío, muy rápidamente se terminaban arrepintiendo.

Las crueldades del rey

Tarquinio arrestaba, enjuiciaba y ejecutaba a sus oponentes, pasándose por encima de todo el sistema tradicional de justicia. Confiscaba las propiedades cuando se le daba la gana y redujo arbitrariamente las bancas del senado, dejando a esta institución anémica e impotente para contrarrestar sus acciones.

El mal manejo de Tarquinio, no se confinaba solamente a la ciudad, buscó consolidar el poder de roma en el Latium, y por eso llamó un consejo con los nobles locales, los hizo esperar todo el día sentados hasta que uno de los nobles se levantó reclamando que Tarquinio se estaba demorando a propósito, para demostrar que los podía controlar a su voluntad, y que les digo que justo en ese momento llegó Tarquinio, tomó nota del hombre que había hablado en su contra y luego de la reunión, soborno a uno de los esclavos de ese noble para que plantase un alijo de armas en el cuarto de su amo.

Una vez hecho esto, Tarquinio reunió de nuevo al consejo y anunció que acababa de descubrir un complot contra su vida, y señaló al noble ofendido como el culpable. Llevó a toda la gente a la habitación de ese noble, donde descubrieron todas las armas escondidas, eso más su discurso del día anterior fue suficiente para incriminar al pobre hombre, y fue ejecutado sin ningún juicio.

Sexto, el hijo de Tarquinio

Con la ciudad y el campo pacificado, Tarquinio se dedicó a disfrutar los frutos de su arduo trabajo, pero de esta semilla tan llena de veneno, sólo podían germinar frutos también envenenados, Tarquinio pronto pagaría el precio máximo por su obrar tan deshonesto.

Tarquinio obviamente no se había ganado la simpatía de nadie y la gente esperaba sólo una chispa para encender la rebelión.

Un día el más joven hijo del rey, Sexto, asistió a una cena organizada por Colatino un noble local, y al conocer a Lucrecia la esposa de Colatino, Sexto decidió que debía poseerla. Borracho de lujuria, volvió a la casa mientras Colatino estaba lejos asediando el pueblo vecino,  y abuso a Lucrecia.

Colatino acompañado de Lucio Junio Bruto, recibió un mensaje mientras volvía a roma, donde le pedían que volviera a su casa inmediatamente. Allí rodeada por Colatino, Bruto y por su propio padre, Lucrecia les contó lo que había hecho Sexto, y luego llena de vergüenza, tomó un cuchillo y se apuñaló en el corazón.

La venganza

Los 3 hombres llenos de pena, juraron sobre su cadáver que los Tarquinios pagarían por su muerte.

De vuelta en el campamento militar, Bruto alzó el ejército con sus palabras denunciando a los tarquinios como opresores y criminales. Encabezó al ejército de vuelta a roma, donde planeó expulsar a los tarquinios de una vez y para siempre.

Marchando por las calles de la ciudad, encontró a la gente trabajando como esclavos por los proyectos de Tarquinio, y listos para rebelarse. A este punto Tarquinio se enteró del motín, y cabalgó allí para tomar control de la situación, pero se encontró que el ejército ya se había marchado y que él era ahora un exiliado de la ciudad que supuestamente gobernaba.

El fin de un tirano

Tarquinio el soberbio reino por 24 años y moriría intentando, pero nunca logrando retomar el trono.

En la ciudad el pueblo liberado declaró a los tarquinios como enemigos de estado, y por siempre desterrados de roma. Se convocó a la comitiaa centuriata y decidieron que ningún rey volvería a gobernar roma. Dos hombres debían ser electos anualmente para liderar, así el poder nunca estaría concentrado en las manos de una sola persona.

Republica romana

Colatino y Bruto fueron electos iniciándose como los dos primeros cónsules de la historia romana. El año era 509 a. C y la república más famosa del mundo acababa de nacer.

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