Lucio Tarquinio Prisco

Lucio Tarquinio Prisco

Nació en tarquinia una de las 12 ciudades de Etruria, hijo de Demarato, un exiliado de la ciudad griega de Corintio. Tarquinio fue un hábil hombre de negocios, que se enriqueció muy rápidamente, pero debido a su origen étnicamente mixto ,se limitó su ascenso dentro de la sociedad y política etrusca. Enojado por esta falta de respeto, decidió mudarse a roma, una ciudad que ya era famosa por ofrecer a los hombres un nuevo comienzo.

En roma Tarquinio tuvo un impacto inmediato, donó generosamente, financió proyectos públicos, caridades y cualquier otra cosa que aumentara su renombre. No tardó en llamar la atención de Anco Marcio el rey ya anciano.

Ascenso al trono

En sus últimos años, Anco entro en confianza con Tarquinio, llevando a una estrecha relación que desembocó en que el rey designará a Tarquinio como el guardián de sus hijos, en caso de que él muriera. Tarquinio sabía reconocer una oportunidad cuando la tenía, y en cuanto Anco murió, envió a los 2 chicos en una excursión de cacería, en ese momento persuadió al senado para elegir un nuevo rey inmediatamente y así evitar cualquier posible amenaza en la ciudad, producto de ese vacío de poder.

Tarquinio había hecho muchos amigos en muy poco tiempo, desde su llegada a roma, y su generosidad seguramente convenció a los indecisos, de que él era la persona adecuada para este trabajo. Fue elegido por una amplia mayoría y así fue coronado como el quinto rey de roma.

En el poder

Uno de sus primeros actos, demostrando su típica astucia, fue expandir el senado en unos 100 miembros más, llevando el total a 300. Los nuevos senadores debían su posición a Tarquinio y obviamente lo apoyaron en todo lo que éste hacía, haciendo que el senado terminara siendo simplemente un pequeño sello de aprobación para todas las políticas de Tarquinio. Esto hubiera sido desastroso, si Tarquinio hubiera sido un líder tiránico o incompetente, pero resultó ser un rey bastante consciente y hábil, tanto como administrador así como en su rol de jefe militar.

Poco después de su elección, roma se vio envuelta otra vez en una guerra contra las tribus latinas vecinas. Tarquinio puso a sus oponentes en fuga con mucha facilidad y volvió a la ciudad con un enorme botín, decidió festejar su victoria celebrando juegos públicos como jamás se habrían celebrado, pero no existía un estadio lo suficientemente grande como para contener su visión. Así que ordenó la construcción de un hipódromo entre las colinas del Palatino y el Aventino. Este hipódromo cuando fuera completado, se lo conocería como el circo máximo, uno de los establecimientos deportivos más grandes del mundo antiguo y que seguiría en uso continuo por los mil años de existencia del imperio.

Los sabinos

Una vez que los trabajos en el circo máximo comenzaron, los romanos se trenzaron en una pelea con las restantes comunidades sabinas. Estas comunidades nunca se habían recuperado de tener la mitad de su población anexada a roma y ahora querían desafiar a estos advenedizos por el control de la región. Una vez más Tarquinio lideró a los romanos en la victoria, usando tanto estrategias hábiles como fuerza bruta.

Servio Tulio

En estos tiempos cuando el rey se entera de una historia fantástica, la cabeza del hijo de un esclavo que estaba durmiendo, de repente se prendió fuego pero el niño no estaba lastimado y ni siquiera se despertaba. Hubo testigos que afirmaban haber visto el fenómeno con sus propios ojos y que las llamas desaparecieron cuando el niño se despertaba. La esposa de Tarquinio creía que era un presagio de la futura grandeza del niño y le imploró al rey que lo adoptaran para que así invitaban al destino y a la fortuna a sus hogares

Tarquinio accedió y este chico, Servio Tulio, fue adoptado por el rey, lo crio como un hijo propio y el presagio pareció ser cierto ya que el niño se transformó en un líder natural y un claro heredero al trono.

Fin de su mandato

Todo parecía marchar muy bien para Tarquinio, pero los problemas estaban a punto de comenzar. Los hijos de Anco no se olvidaron la forma en la que se les había negado su justa herencia y decidieron retomar lo que consideraban propio.

Teniendo en cuenta que nunca se podrían acercar al rey, los hermanos persuadieron a 2 hombres para que hicieran el trabajo sucio por ellos. Los 2 hombres llegaron al palacio y pretendieron tener una discusión muy ruidosa reclamando que el rey resolviera la pelea, Tarquinio salió para ver a que venía tanta conmoción y acepto solucionar el problema, pero mientras se sentaba para impartir su juicio, uno de los hombres sacó un hacha que llevaba escondida en su túnica y la enterró en la cabeza del rey.

Tarquinio cayó y los hombres intentaron escapar, pero fueron capturados inmediatamente.

Sucesor

La esposa de Tarquinio al ver la gravedad de la herida, despejó la sala y trajo a Servio Tulio para que lo ayudara con el rey. Ella le dijo que no podían hacer nada por Tarquinio, pero era de suma importancia que los perpetradores de ese crimen no asumiera el trono.

Imploro a Serbio, para que formara parte de un engaño, así ninguno de los hijos de Anco se convirtieran en reyes. Abrió la ventana y se dirigió a la multitud que se estaba juntando en el palacio, les dijo que la herida de su esposo era superficial y el rey no tardaría en recuperarse, por lo pronto anuncio tendrían que obedecer a Serbio quien actuaría como rey, hasta que Tarquinio pudiera reasumir su cargo.

Claro que para este entonces el rey ya debía estar muerto, Tarquinio reinó por 37 años y murió el 578 a. C.

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