Las doce tablas, derecho romano

Las doce tablas, derecho romano

El marco legal romano, era un conjunto de tradiciones orales y escritas, que tenían precedentes y cláusulas escondidas por todos lados; en decretos oficiales, cartas, pronunciamientos y quizás en la parte más peligrosa que había para un plebeyo, en la mente de los abogados patricios. Quien puede decir que lo están tratando injustamente si nadie sabe qué es la justicia.

Los plebeyos lograrían grandes victorias para los suyos y para el imperio de la ley, dándole a los romanos una serie de principios escritos, que serían memorizados por cada niño y recitado por todos los adultos “La ley de las doce tablas romanas”. Esta codificación oficial de la ley ocurrió alrededor del 451 a. C., pero antes de que lleguemos a esa parte de la historia sirve hacer un recuento de todo lo que le sucedía a los romanos en los cuarenta y tantos años entre la aparición de los tribunos y la creación de las 12 tablas.

Contexto histórico

Había dos iniciativas que encarnaban los sueños de todo plebeyo y la pesadilla de todo patricio. La primera de ellas fue propuesta por un tribuno llamado Volerón en el 473 a. C., lo que decía era simplemente que los tribunos debían ser electos por la asamblea tribal y no por la comitia centuriata como lo fue en un principio. Esto volvió loco a los patricios, porque sabían que ya no tendrían peso al decidir quién era electo como tribuno. Los patricios terminaron fracasando en su intento de evitar esta propuesta y la elección de los tribunos pasó a manos de la comitia tributa.

Como si esto ya no fuera malo en el 462 a. C.- otro tribuno llamado Terentilio propuso algo aún más radical, que las leyes de roma deberían estar escritas y expuestas en un foro público para que todos los ciudadanos estuvieran sometidos a los mismos códigos sin que ninguno estuviera por encima de otro. A los patricios esto los aterrorizaba, pasaron 10 años haciendo todo lo posible para evitar que esto se implementara. Fue en estos años que los plebeyos empezaron a resistirse al servicio militar, cuestionaban abiertamente los motivos de los patricios.

En cierto punto cansados de tanta retórica, creyeron que era mentira cuando el senado anunció un día que durante la noche, un pequeño ejército sabino había entrado en la ciudad y tomado la ciudadela, el punto más alto. No fue hasta que los desesperados cónsules rogaron a los plebeyos que reunieran al ejército, que encontraron para su sorpresa que la fortaleza en la cima de roma había sido tomada y sin darse cuenta la ciudad estaba bajo asedio. Las legiones acompañada de algunos aliados locales, expulsaron fácilmente a los sabinos.

La mayor baja de esta lucha, fue la pequeña influencia que los tribunos tenían. Los patricios lograron aplazar las reformas de Terentilio por una década más, al final de todas formas tuvieron que ceder.

Elaboración

Muchos viajeros del sur, habían estimulado la conciencia política de los romanos, trayendo noticias sobre las reformas democráticas de Solón en la gran ciudad griega de Atenas, agitando una vez más los vientos de la reforma. Finalmente una combinación de plagas, hambrunas y la desestabilización económica, causada por la introducción de monedas en el intercambio en el año 454, desembocó en una crisis de confianza en el liderazgo, algo se tenía que hacer para ganar el apoyo de la gente.

Se acordó en el año 451 a. C.,- el poder consular debería transferirse a un grupo de 10 hombres, llamados los decembrios, cuyo trabajo era juntar y compilar las leyes romanas en un solo código unificado que se inscribiría en tablas de bronce publicadas en el foro de roma para que todos las vieran. Desafortunadamente, el contenido de las 12 tablas, cada una de ellas inscritas en una tabla de bronce individual (de allí el nombre) se ha perdido para siempre.

Todo lo sabemos de ellas, son menciones y resúmenes de autores romanos que vinieron después. Sabemos en general qué temas abarcaba cada tabla y el detalle de ellas nos da un vistazo impresionante para saber cómo pensaban los romanos. En estas tablas escritas hace 2500 años, encontramos la base para muchos de los principios fundamentales de nuestros países. Un ejemplo la novena tabla, prohíbe que se aprueben leyes contra individuos específicos, un principio que sigue vivo en las leyes de hoy en día. También por ejemplo en la primera tabla se establece la santa obligación de compadecer ante un tribunal.

Contenido

Las tablas cubrían una extensa cantidad de temas, desde demandas, pago de deudas, herencias, cuidado del alcantarillado público, divorcios, disputas de propiedades y mucho más. Para no aburrirnos con el contenido de cada una de las tablas, solo voy a resaltar algunos casos curiosos que ilustran las maquinaciones de la mente legal de los romanos.

Por ejemplo según la octava tabla, un ladrón atrapado durante la noche se podía matar sin penalidades, pero si al mismo ladrón lo atrapaban de día debía ser entregado sin daño alguno a los magistrados públicos. En esa misma tabla podemos ver cuál era la pena para tirar un proyectil sin apuntar en medio de una muchedumbre, se multaba el acusado por el valor de una cabra. La séptima tabla dice que si cae fruta de un árbol en el terreno del vecino entonces es propiedad del vecino (imagínense qué tan detallistas y conflictivos eran los romanos).

La muerte era la pena más grande y se prescribía para ciertos crímenes, como asesinato y destrucción de cosechas, pero también para ataques a los integrantes de las cortes. Los magistrados que aceptarán sobornos y los testigos que mintieran bajo juramento debían ser lanzados del acantilado más alto disponible, para los romanos el perjurio era un crimen infame que amenazaba a toda la comunidad.

Letra pequeña

Una de las últimas cosas que quiero contar, es algo escondido en la novena tabla, un pedacito de letra chica que una vez descubierto indigno a la plebe y desató una violenta lucha de clases “ningún patricio podía casarse con un plebeyo”, esto cerraba la posibilidad de ascenso social a la mayoría de la población y garantizaba que ninguno de ellos iba a acceder jamás al cargo más importante del gobierno, el consulado. Esto, obviamente no le cayó bien a la plebe.

Las doce tablas

Como mencioné antes, las doce tablas fueron la base para todas las leyes romanas, y todo ciudadano incluso los analfabetos intentaba memorizárselas. La existencia de leyes escritas, no es una invención romana, no era algo único en el mundo antiguo, pero fueron puestas disponibles a los ojos de la gente que valoraba la objetividad de las leyes más que la subjetividad y las opiniones de gobernantes caprichosos.

La historia de los decembríos, estos magistrados encargados de compilar estas leyes termina con un interesante melodrama legendario. Durante el año o dos según las fuentes, que los decembríos estuvieron a cargo, tenían la autoridad suprema la cadena de elecciones de cónsules se había roto y por un tiempo breve se había transformado la forma de gobierno, en vez de 2 había 10 hombres en el poder y entre ellos uno era considerado el primero entre sus pares, un hombre llamado Apio Claudio.

Apio Claudio

Claudio, provenía de una familia de rancios patricios y era un vigoroso oponente de todo lo que fuera a favor de la plebe. Después de que los decembiros terminarán su tarea, se fijó un plazo en el que deberían disolverse, pero Claudio disfrutando este poder convenció a sus colegas de permanecer en el cargo. El resto de los decembiros también tomándole el gusto a la autoridad absoluta, aceptaron, y cuando llegaron las elecciones de cónsul de ese año simplemente prohibieron a toda persona postularse. Las elecciones fueron suspendidas, y así el pueblo se encontró en una inesperada crisis constitucional. Aunque Claudio y los decembiros habían dado un claro golpe de estado no existía una forma legal para detenerlos, ellos eran la autoridad judicial.

Irónicamente, los hombres que habían diseñado las leyes, eran los primeros en ignorarlas. Pasaron los días y luego las semanas hasta que finalmente Claudio fue demasiado lejos y toda la ciudad se rebeló.

Resulta que Claudio tenía los ojos puestos en una hermosa mujer plebeya, Virginia, que estaba comprometida con un joven oficial del ejército, de la nada Claudio declaró que esa mujer era una esclava que se había escapado y que pertenecía a uno de sus clientes que la quería de vuelta. Se llamó a una audiencia para resolver el caso y se trajo a muchos testigos que afirmaban que ella era una mujer libre no una esclava, pero Claudio declaró inválido el juicio y para la sorpresa de todos sostuvo que Virginia era una esclava escapada y que pertenecía a uno de los suyos, pese a la existencia de claras evidencias de que esto no era verdad. La gente estaba indignada ante esta absurda conclusión, el ejército cuando se enteró de la decisión también quiso demostrar su rechazo.

El padre de Virginia y su prometido, eran hombres destacados dentro de las legiones, y el ejército se ofendió ante la injusticia cometida por Claudio contra uno de los suyos. En conjunto el pueblo y las fuerzas armadas usaron su último recurso, abandonar la ciudad rumbo al Monte Sacro, como habían hecho 40 años antes.

Finalmente frente a lo precario de su autoridad, los decembiros renunciaron, Claudio fue arrestado, pero en vez de ir a juicio prefirió quitarse la vida. Se restauraron las elecciones de cónsules y volvió a la tranquilidad social a roma. La plebe termino en una mejor posición después de todo esto, en las negociaciones pidiéndoles que volvieran a la ciudad, la plebe exigió que se aumentara el número de tribunos a 10 lo que el senado concedió ya que estaban ansiosos de que todo volviera a la normalidad y no ocurriera una invasión.

Conclusión

Claro que la codificación de las leyes, una demanda de la plebe desde hace décadas ya se había cumplido y ahora tenían una defensa legal mucho más sólida ante la tiranía de los patricios.

La creación de las doce tablas dejó a los plebeyos contentos por un lado, pero horrorizado por otros. El imperio de la ley estaría por encima de las opiniones de los patricios, pero se había criminalizado la unión entre la gente de la plebe y la gente de esta casta patricia, lo que llevó a numerosas formas nuevas de opresión.

Solo los patricios podían ser cónsules o tener las altas magistraturas, incluso la de pontífice máximo. Sin ningún plebeyo podía casarse con alguien patricio, entonces nadie de la plebe alcanzaría esos cargos y los patricios tendrían por siempre la última palabra en la política.

la próxima ronda en la pelea de clases tendría este problema como eje y concluiría con nuevas reformas que debilitarían el poder de los patricios.

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