La navidad romana

Desde que tengo memoria, la navidad es el 25 de diciembre, a menos que por ahí ande rondando un viejo de 1700 años de edad, creo que esto es igual para todos. Como sabemos, la navidad es el natalicio oficial de Jesús, ¿pero como fue que el 25 de diciembre fue elegido de todos los días del año, cuando en la biblia no hay mención de la fecha exacta del nacimiento de Jesús?. El 25 de diciembre a primera vista es muy random, ¿de dónde viene?. Como se imaginarán, los romanos tuvieron mucho que ver con esto y por ello vamos a hablar de eso hoy.

Comienzos

En realidad, tenemos que ir incluso mucho más atrás de los antiguos romanos, tenemos que empezar en el origen mismo de la humanidad y empezar a mirar el cielo para entender esta fecha.

Desde que existe la civilización, siempre existieron días festivos y celebraciones. Son días donde se dejaba del lado el trabajo, en honor de celebrar a este o aquel dios, celebrar el paso de tal o cual estación. Los detalles cambian según la época y el lugar, pero hay algunas constantes que aparecen una y otra vez no solo en las civilizaciones occidentales sino en todo el mundo. Por ejemplo siempre hay alguna clase de festividad al comienzo de la primavera como una celebración del retorno de la vida después de un estado de letargo.

En sociedades agrícolas es inevitable que existe una fiesta de la cosecha, con las comunidades dándose banquetes con el fruto de su trabajo, y claro a través del tiempo y el espacio desde las primeras tribus humanas siempre hubo alguna clase de festividad a mediados del invierno. El festival de mitad del invierno cual sea que hayan sido los rituales o tradiciones en particular siempre fue el más anticipado, yéndose por un lado más filosófico este festival fue omnipresente y tan querido porque justamente era a mitad del invierno, una parte del año oscura y fría en la que no hay nada que hacer, ya había estado oscuro y frío por meses y seguiría así por unos cuantos meses más sin alguna clase de descanso la gente se desesperaba, así que las comunidades se juntaban en torno a un fuego y se celebraban festines se daban regalos y decoraban todo lo que había alrededor todo en un intento de alegrar esos tristes meses.

Festividades de invierno

Hoy en día diciembre está marcado por una explosión de luces y colores en ventanas puertas y techos de todas las casas al menos en el hemisferio norte es inevitable relacionarlo con cierta reacción psicológica contra el frío y opaco invierno. Siempre se podría ver estas festividades de mitad del invierno como algo que sólo se hacía también solo porque si es decir simplemente vamos a divertirnos, pero también había complicaciones omnipresentes en las primeras sociedades que vivían al filo entre la supervivencia o la extinción el invierno en un tiempo de hambrunas y dificultades. Cualquier ganado que tenían era liquidado en preparación para esos difíciles meses la carne podría ser guardada pero no tenía sentido tener un exceso de bocas que alimentar con esta matanza y las grandes cantidades de carne que producía venían los festivales colectivos una especie de última celebración antes de empezar a racionar el alimento pero las fiestas de mitad de invierno por sí mismas son sólo una parte de la historia.

Así como los humanos siempre han buscado excusas para celebrar, siempre ha existido también una extraña fijación con la astronomía, no vamos a aburrirnos filosofando sobre el motivo de esa obsesión pero digamos que a la gente le encanta ver el cielo. No tardaron en aparecer los primeros astrónomos que hacían las veces de sacerdotes o chamanes en estas primeras sociedades y ellos empezaron a notar patrones en los movimientos celestes y le dieron significado a los puntos más llamativos de esos patrones. Observaron cómo los días se alargaban en el verano hasta llegar a un periodo en el que el día alcanzaba una máxima duración y luego empezaba a cortarse, después venía un tiempo en el que la noche iría duraba más o menos lo mismo y luego con el invierno la noche se volvía más larga que el día, hasta que llegaba a un pico máximo para volver a cortarse y de a poco volver a la duración igual que el día.

La gente comenzó a darle cualquier cantidad de significados filosóficos religiosos a estos días, lo que hoy llamamos el solsticio de verano, el equinoccio otoñal, el solsticio de invierno y el equinoccio primaveral. No tenía ni idea de las revoluciones del sistema solar o la existencia de esferas giratorias en el espacio, pero ellos sabían que algo estaba pasando allá arriba por eso rodearon a estos importantes días con rituales ceremonias y obvio festivales.

El solsticio de invierno

Si el invierno era un momento muy duro, a la gente ciertamente no le iba a molestar si encontraron un motivo para empezar a festejar, escuchen como el astrónomo/sacerdote les decía que ese día en particular la oscuridad que venía agrandándose en los últimos meses, engullendo todo, había logrado su máxima extensión y ahora la luz empezaría a crecer, lo peor ya había pasado y a partir de aquí cada día sería un poco más claro y cálido, en vez de más oscuro y más frío, y eso es una muy buena razón para festejar.

Las celebraciones de mitad de invierno comenzaron a aparecer alrededor del solsticio invernal, así como las celebraciones de primavera aparecieron en torno al equinoccio primaveral.

Los Saturnales

Para cuando los romanos surgieron, ya existía una rica tradición de festejos alrededor del solsticio de invierno, no inventaron nada pero sí tuvieron su propio calendario de fiestas, a través del cual estas antiguas celebraciones perduran hasta nuestros días. Una tradición de invierno muy arraigada entre los romanos, desde los tempranos días de la república, eran los saturnales una celebración que conmemoraba la creación del templo de Saturno. Al principio era el 17 de diciembre, pero con el tiempo los saturnales pasaron a durar una semana entera, generalmente terminando el 23 de diciembre, pero para el periodo imperial solía llegar hasta una fecha que conocemos muy bien el 25 de diciembre.

La Saturnalia era por mucho la más popular festividad romana, y venía completa con enormes banquetes públicos en abandono total de la moralidad tradicional. Se alentaba en las apuestas, cuando en el resto del año se veían con muy malos ojos, y no sólo para los ciudadanos sino también para los esclavos, que en esas semanas para variar eran tratados como gente de verdad. De hecho, en muchos casos se jugaba una especie de cambio de roles, donde los esclavos eran tratados como los amos y los amos pasaban a ser esclavos. Los ciudadanos romanos se deleitaban ante este cambio de rutina para pasar a servir la comida y hacer recados, mientras que los esclavos disfrutaban sus momentos reposando en el sofá dispensando órdenes a su gusto.

Conexión con la navidad

En los saturnales también se daban regalos y se solían colgar hojas y rizos de pinos en las casas. Se cantaba en las calles, algo que suena parecido a los villancicos, solo que los romanos lo solían cantar borrachos y desnudos, una tradición que afortunadamente murió con el imperio. Pero por todas sus similitudes con la navidad, la saturnalia no es la razón por la que festejamos la navidad el 25 de diciembre.

Este honor pertenece a un festival de origen sirio llamado Sol Invictus o el festival del sol invicto. Hacia la época tardía del imperio, los romanos comenzaron a inclinarse por los cultos al sol provenientes de oriente y adoptaron muchos de sus rituales y días sagrados. Cuando hablamos de alabar a dioses solares el solsticio de invierno era visto como uno de los días de mayor importancia, sol invictus es la fiesta del dios sol resistiendo contra la oscuridad creciente y finalmente es dando vuelta a la partida contra su eterno enemigo la noche para empezar a de a poco retomar el cielo.

El emperador heliogábalo, nacido en Siria, introdujo en roma’ esta festividad hacia el año 220 d. C. y se celebró todos los años el 25 de diciembre. Esto según el calendario romano de ese entonces era la importante fecha del solsticio de invierno, unos 25 años después el emperador Aureliano cuyo dios patrón era el sol, popularizó la fiesta aún más y la convirtió en un feriado para todo el imperio. Unos veintitantos años luego de Aureliano llegó el emperador Constantino y se imaginarán lo que pasó luego.

Cristianismo

Sea por una visión mística de Jesucristo, o por una decisión pragmática de adoptar a los confiables burócratas cristianos para manejar su dinero, el emperador Constantino finalizó la persecución de los cristianos y en sus momentos finales se convirtió a sí mismo y al imperio al cristianismo.

Al principio de la era cristiana los líderes de la iglesia intentaron eliminar las viejas celebraciones paganas, pero encontraron mucha resistencia por parte de los ciudadanos romanos que seguían usando su propio calendario de festividades en especial la celebración de sol invictus. Los patriarcas de la iglesia dándose cuenta de que no ganarían esta lucha, cambiaron su estrategia y en vez de destruir las fiestas paganas, simplemente las reutilizaron como fiestas cristianas.

La primera conexión oficial entre la navidad y el 25 de diciembre, aparece en el tiempo entre 330 y el 358 s. C. Jesús solía ser representado con una radiante corona solar en la cabeza, y la ciudadanía que todavía estaba cambiando entre religiones, empezó a usar esta imagen de forma intercambiable con la de cualquier otra deidad solar pagana. Para el año 400 d. C. el 25 de diciembre estaba firmemente establecido como una celebración del nacimiento de Jesús y toda mención de los viejos dioses había desaparecido.

Mientras el imperio caía junto con los últimos vestigios de paganismo, la roma cristiana se afirmaba como la última defensa de la civilización y a pesar de otros dioses reclamando esa fecha el 25 de diciembre y el solsticio de invierno eran ahora una fiesta por Jesús y para él exclusivamente. A pesar de que la importancia de la fecha de navidad como una fiesta ha subido y bajado según el tiempo, siempre se consideró como el nacimiento de Jesús, así como hoy sigue dominando el calendario de celebraciones cristianas.

Así que ahí lo tienen, para los que celebren la navidad ahora este 25 de diciembre, recuerden que cuando se pongan a intercambiar regalos bajo el árbol, aunque no estén en roma están haciéndolo como lo harían los romanos.

1 Comment

  1. Interesante artículo.
    Gracias.

Leave a Comment